Tele

Mas televisión. En esta ocasión hablando de dos estudios de Inteco (redes sociales y telefonía), estafas por ebay... en fin, lo de siempre...

Reflexiones como emprendedor

Como al margen de abogado (raro) me considero también miniempresario y emprendedor, me permito escribir una serie de conclusiones a las que he llegado en lo que llevo de esto (teniendo en cuenta que las verdades absolutas no existen) :

  • Preguntate siempre ¿por qué? El día a día nos lleva a no pensar muchas veces lo que hacemos. La toma de decisiones es una constante en el emprendendor. Basandome en la cantidad de decisiones que he tomado sin preguntarme por qué, me doy cuenta de como lo volvería a hacer ahora. Hay que pensar por qué (motivo/finalidad) y que nos supone (recursos a destinar). Y decidir, obviamente. No decidir ya es en si mismo una decisión.
  • Aprende a decir no. Muy relacionado con lo anterior, si se plantea una decisión que no pasa el test motivo/recursos hay que saber decir que no. No confudamos oportunidades con buenas oportunidades. Lo digo por experiencia.
  • Solo no puedes. Mal acompañado, tampoco. Saber rodearse de gente que aune ganas y capacidad es complicado. Sin un buen equipo es difícil que un proyecto salga adelante. Con un mal equipo, seguro que no saldrá adelante.
  • Cuestionate siempre lo que hagas. La autocomplacencia es muy mala. La autocrítica, necesaria.
  • Comete errores. No es que sea obligatorio, es que imposible evitarlo. Aprende de ellos.

En fin... voy a analizar mi último error : )

Cajondesastre 2

Nada, que ya vuelve a ser viernes, y no se si alegrarme o no... : )
Cosas pendientes, entre otras muchas:

  • Planificar y planificar. Después, decidir. Y decidir bien...
  • Fracaso en el rediseño del blog. Lo dicho, habrá que hacerlo con calma. Queda pendiente...
  • El blog de Sagaris sigue pendiente, aunque algo hemos avanzado...
  • Ayer estuve en una conferencia de Alex Rovira sobre gestión de la crisis, organizada por Esade Alumni en Lleida. Realmente interesante.
  • Próximo artículo pendiente: la ejecución del contrato a distancia.
  • El MBA, esta semana, básicamente Operaciones. La de cosas que se aprenden. Ah, y la gente, como no :)
  • Una recomendación: superheroínaenparo
  • Como siempre, mucho punto suspensivo...

Sesión del curso de derecho sobre la ley de marcas

Hace ya unos días (el pasado jueves, pero es que uno llega a lo que llega :) asistimos a la sesión del Curso de derecho y nuevas tecnologías dedicada a Marcas. Por un lado contamos con Montiano Monteagudo, profesor de la Universitat Pompeu Fabra de derecho mercantil y socio de Uría Menéndez Abogados, que trató las prohibiciones absolutas en el derecho de marcas. Fundamentalmente la ponencia abordó que puede ser marca y que no, siempre desde un punto de vista muy práctico. La segunda sesión fue impartida por Diego Gutiérrez, Magistrado-Juez del Juzgado de Primera Instancia num. 3 de Lleida, y trató las prohibiciones relativas y los conflictos derivados del uso de las marcas. Me pareció especialmente interesante la última parte de la ponencia, dedicada a nuevos conflictos surgidos en la red y que afectan al derecho de marcas, derivados de practicas como el deep-linking, framing, o el aprovechamiento de marcas ajenas en el uso de recursos publicitarios en buscadores. En fin, realmente entretenido. Mañana, patentes.

Emprender en Internet: LOPD, la declaración ante la Agencia

Siguiendo con los últimos artículos publicados sobre cumplimiento de obligaciones legales en negocios en Internet, postearé algunas notas sobre cumplimiento de la LOPD. Vaya por delante que comentaré aspectos generales, ya que la interpretación de la norma es compleja y muy casuística, con lo que debe entenderse como unos principios básicos.
  • Creo que para cualquier negocio en Internet es básico el cumplimiento de la normativa de protección de datos. Los datos personales acaban por ser el mayor de los activos del negocio en muchos casos, y de su buen uso puede acabar dependiendo el éxito o el fracaso. Por ejemplo, si informamos correctamente de la finalidad y tenemos el consentimiento necesario (insisto, hay casos y casos), podremos usar los datos para remitir publicidad (entendido en sentido amplio). Si no es así, lo único que nos puede pasar es que nos impongan una sanción que, habitualmente, no es de poca cuantía. Por otro lado, un tratamiento adecuado de los datos, mostrando el debido respeto por la privacidad, acaba siendo percibido por el consumidor. O mejor dicho, lo que antes percibe el consumidor es el tratamiento ilegítimo de los datos. Dicho esto, empecemos por la declaración del fichero.
  • Es fundamental empezar por declarar los ficheros ante la AGPD. Debe hacerse de forma previa al tratamiento de los datos. La Agencia facilita la declaración telemática de los mismos mediante el formulario NOTA y si se hace mediante el uso de firma digital, quedan registrados instantaneamente. Incluso podemos encontrar una serie de formularios tipo de las declaraciones mas habituales. No obstante, no recomendaría el uso de formularios tipo para negocios cuya base sea internet, porque el tratamiento de datos en este tipo de empresa suele necesitar de una declaración ad hoc, por su propia naturaleza. Es importante tener en cuenta que declarar los ficheros no significa declarar aquellos archivos informáticos o aplicaciones que tratan datos, equivocación bastante comun. Lo importante acaba siendo la finalidad con la que se tratan los datos. Por lo tanto, si declaramos un fichero de "clientes" estamos incluyendo todas las aplicaciones que tratan datos bajo esa denominación, y también el tratamiento de datos en papel (ficheros no automatizados).
  • Como decía, es realmente importante definir correctamente la finalidad para la que van a ser tratados los datos, puesto que condicionará el uso posterior que se pueda hacer de éstos. Es recomendable preveer el máximo de posibilidades de uso que se va a dar a esos datos, dentro de la propia finalidad, claro está.

  • Por otro lado, también deberá determinarse el nivel de seguridad de los datos que se van a tratar (bajo, medio o alto). Es importante en este momento analizar detenidamente qué datos se van a tratar y sobretodo, si son realmente necesarios, porque esa decisión acabará determinando todo el tratamiento posterior y las medidas a adoptar. Debe tenerse muy en cuenta el tipo de dato solicitado en los formularios (recuerdo el caso de alguna clínica dental que pone los pelos de punta) por la responsabilidad que ello puede conllevar y las medidas técnicas que nos obligaría a adoptar (datos de salud, idelogia, religión, vida sexual, creencias, afiliación sindical).

  • Otras cuestión que nos solicitará el formulario será determinar el encargado de tratamiento, si existe, que será aquel que trate datos por cuenta del responsable del fichero (el ejemplo más habitual suele ser la gestoría que suele lleva la contabilidad o las nóminas de otra empresa, y que por lo tanto es encargada de tratamiento). Es fundamental tener en cuenta que esta relación contractual debe plasmarse por escrito para evitar sanciones.

  • Debe también declararse el origen de los datos. Aunque normalmente el origen será el propio interesado, debemos tener en cuenta si van a usarse datos obtenidos de otras fuentes, como las denominadas accesibles al público (paginas amarillas, etc) por las obligaciones legales añadidas que eso supone.

  • También se da la opción de determinar las posibles cesiones de datos que pueden darse como consecuencia del tratamiento de los datos de ese fichero. Debe tenerse en cuenta si se tiene el consentimiento para esa cesión y, si no se tiene, si la cesión se encuentra amparada dentro de los supuestos legales.
  • Por último, debemos declarar si se efectuará alguna transferencia internacional de datos. Especialmente problemática suele ser este tipo de declaración en los ficheros relativos a servicios de hosting.

Una vez efectuada la declaración debe firmarse. Como decía antes, si se firma digitalmente, la inscripción es instantanea. Mi recomendación, contar siempre con algun tipo de asesoramiento a la hora de efectuar estas declaraciones. Probablemente, acabará ahorrando problemas.

Blog en pruebas

Como vereis, estoy probando cambios en el blog. Disculpen las molestias...

Actualización: de momento, vuelvo al original. Sigo en ello...

Cajondesastre 1

Inauguro oficialmente la sección cajondesastre (pero sin Miriam Díaz Aroca) para incluir pequeños breves que no me da tiempo a comentar durante la semana. En el fondo, en muchas ocasiones será una lista de tareas pendientes : )

  • El pasado viernes este humilde blog apareció en Loogic, en los Links recomendados de la semana. Gracies Javier por la recomendación. Cosas como esta son las que animan a seguir escribiendo.
  • Y ya puestos a posts autorreferentes, gracias Javier (Muñoz) de iabogado por incluirme en recomendados
  • Abierto el foro de temas legales en Loogic, en el que colaboraremos en todo lo que sea posible.
  • Todo esto me obliga a rediseñar el blog. Estoy en ello, pero vaya usted a saber...
  • El blog de Sagaris también esta en desarrollo...
  • Aunque no hayamos colgado ninguna entrevista mas de los ponentes del curso, estamos en ello. Sigo pensando en algun proyecto relacionado con contenidos audiovisuales. Ya veremos...
  • El MBA bien: analisis financiero, operaciones, marketing, sistemas de información. Ah, y como no, la gente :)
  • En fin... demasiado punto suspensivo....

Nuevo capítulo de dos abogados en TV Lleida

En esta ocasión, básicamente Ramon hablando de videovigilancia, y un poquito de Google Latitude.

Obligaciones de información en la venta por Internet: la información antes del contrato

Si en el post anterior trataba las obligaciones de información en general, en este me centraré en las obligaciones de información ANTES del contrato. Para ello, es necesario detenerse en la normativa de los contratos a distancia, tipo de contrato en el que se enmarca el de comercio electrónico.

La normativa básica que rige estos tipos de contratos es el RD 1/2007, que refunde la antigua Ley general de defensa de Consumidores y Usuarios con otras normas, creando un texto legal único. A partir del artículo 92 en adelante la norma trata los contratos a distancia.
Cosas a tener en cuenta ANTES de la celebración del contrato:
- Como decía en el post anterior, deberíamos haber publicado nuestra información identificativa y la relativa a los pasos a seguir para la contratación, segun el artículo 10 y 27 de la LSSICE.
- Es fundamental dar la mayor información posible al consumidor. En este sentido, cualquier visitante debería poder acceder a las condiciones de compra SIN tener que iniciar el proceso y, si es posible, en un único click desde la página principal (y usando un enlace claro).
- En todo momento, el consumidor debería estar informado de:
  • Las características esenciales del bien o servicio. No olvidemos que el consumidorde está comprando sin "tocar/ver". Es decir, cuanta mas información, mejor. Sin embargo, no olvidemos que aquello que presentemos en la web, aunque despues no se recoja expresamente en el contrato, se INTEGRA en el mismo. La publicidad, aquello que ofertemos, pasa a ser parte del contrato y es exigible por el consumidor. Por lo tanto, debe tenerse cuidado con segun que reclamos, tanto en la propia página web como en el uso de recursos publicitarios (banners en otras webs, correos electrónicos, etc).
  • El precio. Debe facilitarse siempre el precio final, desglosando impuestos, descuentos, gastos por tramitación... En este tipo de contrato es importante fijar quien abonará los gastos de transporte y que coste tienen.
  • El plazo de vigencia de la oferta. El consumidor, en un contrato de este tipo, puede almacenar la información presentada en la web. Es aconsejable siempre publicar un plazo de vigencia de la oferta para evitar reclamaciones a posteriori. Tambien debe determinarse la duración mínima del contrato si éste es de ejecución repetida.
  • Muy relacionado con lo anterior, si se prevé en el contrato, el empresario puede sustituir el bien o servicio solicitado por otro de igual calidad, en los casos en los que no pueda subministrar el inicialmente ofertado. Obviamente, el consumidor podrá rechazar dicho bien (tambien puede hacerlo aun siendo el que había pedido), pero ¿no es mucho mas facil que concretemos la venta si en vez de decirle "no nos queda" le mandamos uno de igual calidad? Pues se puede hacer si se prevé contractualmente.
  • La forma y plazo de entrega del bien. Lo explicaré cuando trate las obligaciones postcontractuales. Básicamente hay que tener en cuenta que tenemos 30 días para entregar el bien.
  • El medio de pago. Importante la cuestión de la responsabilidad de las partes en el uso de tarjetas. Tambien lo dejo para mas adelante.
  • La existencia del derecho de desistimiento. Le dediqué hace tiempo un post. Me parece una cuestión fundamental en el comercio electrónico. Volveré a él mas adelante. En cualquier caso, debe informarse siempre al consumidor de la posibilidad de DESISTIR sin motivo alguno, facilitándole ademas la documentación necesaria para ejercitar ese derecho. El incumplimiento de esta obligación supone que nos puedan devolver el producto hasta tres meses después de la venta.
  • Garantías. Debería especificarse el plazo de garantía del bien. Para los bienes nuevos la regla general es de dos años de garantía por norma. Importante, diferenciar las garantías comerciales (aquellas que proporcionan un valor añadido, como soporte, actualización, mejora) de las garantía legal, la cual es irrenunciable y obligatoria. Por lo tanto, por mucho que ofertemos una garantía de un año que incluye tropecientas cosas, la garantía siempre será de dos años desde la venta.

Nota: como es obvio las obligaciones aquí explicadas no recogen toda la casuística. Dependiendo del tipo de producto o servicio varían y debe acudirse al caso concreto para asegurarnos del cumplimiento de la normativa. Tampoco estaría de mas echarle un vistazo al Real Decreto 1906/1999, de 17 de diciembre, por el que se regula la contratación telefónica o electrónica con condiciones generales en desarrollo del artículo 5.3 de la Ley 7/1998, de 13 de abril, de condiciones generales de la contratación.